
Trabajar con fibras de origen animal implica una gran responsabilidad, por eso nos aseguramos de que cada proceso de esquila se realice de manera ética, respetando tanto a los animales como a su entorno natural.
Las alpacas, llamas y vicuñas han sido compañeras de los pueblos andinos durante siglos y nos brindan su fibra a través de una esquila anual pacífica y cuidadosa. Este método, llevado a cabo por criadores expertos, garantiza el bienestar de los animales y la obtención de una fibra de calidad excepcional.
La calidad de la fibra está directamente relacionada con el cuidado que recibe cada animal. Los camélidos sudamericanos viven en libertad en la sierra y dependen de la atención de sus criadores, quienes se encargan de su bienestar. En el caso de las vicuñas, su protección está en manos de comunidades andinas que mantienen un vínculo ancestral con estos animales, garantizando su preservación y el respeto por su hábitat.


Nos enorgullece haber desarrollado un packaging consciente, elaborado con materiales biodegradables, de bajo impacto ambiental y provenientes de fuentes reciclables.
Cada elemento de nuestro packaging es 100% biodegradable y libre de plásticos, porque entendemos que el consumo excesivo de materiales descartables genera una enorme cantidad de residuos innecesarios. Para minimizar nuestro impacto en el planeta, elegimos un embalaje esencial y respetuoso con el entorno, utilizando únicamente materiales naturales y sustentables:
✔ Cartón y papel reciclado
✔ Papel de celulosa natural
✔ Arreglos vegetales
✔ Lana de oveja
✔ Bolsa de maíz 100% compostable
Creemos que la esencia de un producto también se refleja en su presentación. Por eso, cada detalle de nuestro packaging está pensado para proteger nuestras prendas de manera responsable, manteniendo el compromiso con la naturaleza y con quienes eligen un consumo más consciente.